
En este trabajo también conocí al doctor Fabián, quizá el único que realmente me comprendía. Con él hablé, en el mismo idioma, sobre filosofía, religión y política (¡que viva Salvador Allende y el comandante Fidel!) Siguiendo sus recomendaciones, leí
Farenheit 451, S
iddartha y
Seda. También aprendí muchísimo de su determinación y de su libertad para hacer lo que realmente quiere, aunque ello implique renuncias, rupturas y mudanzas. Un abrazo hasta Oviedo. Y por vida de dios, camarada, si te unes a Médicos sin Fronteras: ¡no pises Medio Oriente!

Qué decir del doctor Carlos. Compartimos el sufrir cuando Fabián y Toño se fueron a España, y Cristina renunció con ellos. El tercer piso estaba tan vacío…. Fuimos Hansel y Gretel, solos en nuestra soledad, con una doctora medio lurias y bajo la custodia de un médico igualito a Don Cangrejo. Precisamente por eso, nos vimos orillados a coffeewestear a la salud de los que se fueron, así como hacer los exitosos covers de
Will you be there y
Á esa. Muchas gracias, Carlos, por tu paciencia, en esos días en que yo andaba triste y entepuercuinada.
¡Y no podría dejar de mencionar a Anita! Ella fue la primera en incluirme en la banda, aquella noche en el Berlín, cuando nos pusimos mutuamente el apelativo de ”turbo”, que es así como amigas con mucho punch. También pasamos algunos viernes en el Manolito, una tarde fatal en “las mejores cervezas del mundo” e intentamos, sin éxito, hacer un cover de Viky Carr y Ana Gabriel. Reímos, compartimos nuestras penas y una vez, con Clau Báez, nos empapamos bajo la lluvia caminando en busca de unas botas bien cucas para la temporada. La quiero, señorita Voldemort.



Muchas gracias a toda la banda adacosteña, por su buena vibra y por los momentos divertidos: Daniel (a ver cuándo platicamos con el google traductor, jaja), Clau Báez, Erick, Valeri, Sarah (voy a hablar una de estas mañanas, para que me hagas el día), Fafio Fafiez, Nadia (sigue pendiente un mama rumbazo), Georges, Sofitrón (gracias por darme posada), Arthur (“Viiiliiiii, nooo estoy borrasho”), César (ya rompe la ley del hielo), Raquel (la primera persona con la que hablé y que me hizo el paro), Rafa, Roger (lo mejor fue nuestro manual de informática, prrr), Josh (ya no tengo con quien discutir enardecidamente), Ximena (extraño tu frase), Julio (no me gusta Vogue, pero igual te quiero), Fernando (¡maestro Mangiacaprini!), Dafne y Chris Martínez: mis mejores deseos para ustedes en el año entrante.





Otro suceso histórico en mi año fue, sin duda, la fiesta sorpresa y temática que organizó mi mamá. Me la pasé bomba. ¡Gracias, Carmelita!

Convencida de lo que deseaba en el fondo, a mitad de año salté nuevamente a la docencia. Entonces, sentí la libertad. De mi grupo más difícil, recuerdo un ensayo; era sobre
El Anticristo de Nietzsche. La chica que lo escribió comenzó diciendo: “Este libro me hizo cuestionar muchas cosas que nunca antes había pensado”; al leer dicha frase, me dije, lo vale todo: el mal salario, el estrés y el desvelo; ahí está mi gratificación, en cada avance individual o colectivo de los chamacos; como cuando esa alumna, que estaba muy apocada, de pronto comenzó a sentarse en la primera fila y a participar con la seguridad de una universitaria. Además, disfruto mucho platicar con otros maestros, porque aprendo de ellos y porque a pesar de que nos dedicamos a disciplinas distintas y de que entre algunos de nosotros hay más de veinte años de diferencia, sé que cada día nos enfrentamos a situaciones similares; somos comunidad.

Y cómo vira la vida. En este nuevo trabajo, así, nomás, de pronto, conocí a un poeta maldito, cortés, re listo y divertido, ¡noh´mmmbre! Me rayé. Con él estoy. Estoy tranquila, contenta y con cara de taruga. Ya hasta somos figuras públicas, pues los alumnos hacen rondas de preguntas y nos toman fotos a escondidas. ¿Qué nos depara 2012? Esperemos que dos caminos convergentes y felices.

Finalmente, eché a andar nuevamente el taller monero, cuyos pedidos prometen y exceden mi capacidad productiva.


Y podrá faltar lo que sea en un año... ¡menos el baile!
Más menciones:
- A Edna, por este… santa madre de dios, décimo quinto año de amistad. ¡Y cuarto de negocio bufandero!
- A Rafita Fuentes, porque seguir acompañándome en todos mis procesos, aunque la banda filosofera se haya desintegrado.
- A Nélida, mi gran amiga, quien me acompañó durante el año y me introdujo a la lectura de la magnífica Amparo Dávila.
- A Isaac Hernández, por su paciencia y amistad constante. Una disculpa por mis dramas feisbuqueros.
- A Yaz, Tzitzi y Lidia, porque nos vemos poco, pero en cada café, chocolate o té, compartimos muchísimo.
- A Magda, por el café, los cigarros nocturninos y las diversas conversaciones en su cantón.
- A Jos Monroy, con quien comparto la visión comeflores de la docencia y de la vida misma. Gracias por la confianza.
Adiós, 2011.
5 Comments:
Vientos Livi!! muchas gracias por acordarte de uno. que pases un buen fin de año!! te mando un abrazo!!
Te quiero mucho, amiga. Gracias por todo.
Atte. Nélida
Livi,
espero que de vernos más no compartamos menos. Te quiero muchote. :)
He decido regresar a esto de los blogs: corazondepochote.blogspot.com es el nuevo.
Nos leemos.
Un balance perfecto!!! Buen comienzo de año. Abrazos.
Heeey, un abrazo a todos. Y Lidia, te estaré leyendo ;)
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