LA TROMPETISTA DE FALOPIO



lunes, diciembre 14, 2009

ODA A LA VIRILIDAD Y LA VIEJA ESCUELA

I
En cuestión de género, a mí que no vengan con discursos progre, a mí que no me chin. Dicen que en gustos se rompen géneros, pero en mi gusto se conserva el género a la vieja usanza, señoras y señores ¡que viva el cine de oro y La fierecilla domada! Yo respeto el gusto de las mujeres que encuentran atractivos a los intelectuales melancólicos, pálidos y huesitos, de esos que recitan a Nerval y se agotan al subir las escaleras. Asimismo respeto el gusto de quienes se regodean con los lloriqueos de algún fulano. Pero para mí, el instinto mata la racionalidad. No hay como los bíceps férreos, la alegría, el cómo chingados no, la garganta curtida para el tequila, unos antebrazos adecuados para ceñir un fino talle al bailar, lugares comunes: el beso a la fuerza y el pelo en pecho, que nomás de imaginarlos me dan ganas de cocinar, cual mujer de leñador, charro o montañés. Lamentablente, como siempre, ni yo misma sé si estoy hablando en serio.

II

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lunes, diciembre 07, 2009

LA FAMILIA

Como soy ollita de Chilacachapa, tepalcatuda y sentida, he sentido feo con algunas cosas de familia. Estuve de luto, por ejemplo, cuando llegaron montones de chilpayates a la casa de mis abuelos, de modo que tras quince años de ser la única mujer menor de edad (hija, nieta y sobrina) me tuve que bajar del trono, pues naturalmente los chilpayates acapararon toda la atención aserrín aserrán y a ver unos ojitos. También tuve un par de altercados familiares por cuestiones, digamos, políticas. Y me ha costado trabajo ver algunos cambios, como es el caso de las amarguras progresivas.
Es hasta ahora, después de tantos años, que puedo comprender que una familia es esto. Los grandes juegan con los chicos, luego uno crece y le toca jugar con los nuevos chicos, cantar once mañanitas infantiles al año, darles consejos para cuidar cangrejos y hamsters, enseñarles videos fregones en la computadora, e incluso de vez en cuando limpiarles las colitas cuando van al baño. Y en la familia no sólo se acompaña a los niños, sino también al que se casa, al que tiene pleitos conyugales, a la que se divorcia, al que está en la edad de la punzada y ni quien lo aguante, al que ha sido bueno haciendo lana, al que ha tenido que sobarse el lomo para hacerse de una casa, a la que tarda dos siglos en concluir una tesis (“ya mijita, te me estás echando”), al que se esponja, al malacopa, al buenacopa, a quien salió con su domingo siete, al que siempre llega tarde, al que desvieló el coche en los arrancones, a la que está harto triste, a la patrona, a la pobre niña descocada (aquí presente), al rojillo, al junior, al patriarca y a la abuela, que es quien ha acompañado a casi todos en el cambio de pañales, el mal de amores y el sarampión.
Así, aunque ninguno de nosotros es exactamente el mismo que era, seguimos acompañándonos del modo habitual, pues no perdemos la oportunidad de estar juntos en las fiestas, brindar con un tequila derecho, armar una carrilla que Dios guarde a quien se acerque, y por supuesto: sacarle brillo al piso al ritmo de la Sonora Dinamita.
La familia permanece.

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viernes, diciembre 04, 2009

UN GUISO

Hoy en la mañana guisé. Guisé para ti arroz con azafrán y un lomito en adobo con hierbas de olor. Tú no lo supiste ni lo sospechas, moreno, porque esto lo hice en mi imaginación.
jueves, noviembre 19, 2009

PERIÓDICO VIEJO, PARTE I. LA PUBLICIDAD CHACA.

Como algunos de ustedes saben, una de mis chambas recientes consistía en revisar publicaciones, con el fin de encontrar artículos filosóficos. La última publicación que me asignaron fue un periódico que abarca del año 1938 a 1944. Al principio llamaron mi atención los anuncios publicitarios: radios tamaño mostro, ungüentos (jaja ungüentos), señores con bombín o con el cabello engomado “Ni las rizadas y largas cabelleras románticas, ni las selváticas y envaselinadas greñas de nuestros Tarzanes pueden ser la presentación del moderno caballero”, madres que se enjugan las lágrimas, señoritas con caireles, moños bombachos o velo de novia “chocolate nupcial… símbolo de pureza.”
Pueden estar seguros de que los dibujos (blanco y negro) eran tan chacas como los que hoy vemos en las carnicerías de nuestras colonias. No hay qué ser, cómo podían prosperar negocios que se anunciaban con una gran cara pecosa “use pigmentina para el paño,” con frases que comenzaban diciendo: “No es bonita pero…” o “¡Encías enrojecidas y sangrantes!,” quién podía animarse a ir a un bar cuya imagen era una cucaracha con saco y bastón. De aquí que los hombres de negocios necesitaran esa rama que llamamos Publicidad, gracias a la cual somos bombardeados con imágenes espectaculares de personas, cosas, personascosas y paisajes de ensueño. Es así como han mejorado los medios, para que compremos más ficciones y contribuyamos a la acumulación del capital.

Hey, muchachada, vayamos por un delicioso estomacal.

miércoles, noviembre 18, 2009

PERIÓDICO VIEJO. PARTE II. EL HOLOCAUSTO Y LA GUERRA.

La humanidad recuerda con dolor el holocausto, se pregunta ¿cómo fue posible esto? ¿Cómo pudo permitirse? Alguna vez mi abuelo comentó que en aquellos años no se decían cosas al respecto; pero creo que no es cierto. Incluso este periódico, de derecha, deja ver el proceso fascista de destrucción de las minorías: primero las noticias hablaban del modo en que a los judíos no se les permitía comprar ropa, ni comida, ni salir; después aparecieron testimonios sobre el traslado cruel a los campos de concentración, la infravida en esos sitios, y también se publicaron notas sobre violaciones a los códigos bélicos(los reporteros decían: esto rebasa los horrores de la guerra, esto es otra cosa).
Además de algunos testimonios, encontré información de todo tipo: un estudio grafológico que pretendía probar la psicosis de Hitler, un tratado numerológico que concluía que el Führer era el anticristo, artículos sobre el papel del arte en la lucha contra el fascismo; una apología de la política expansionista nazi, apología fundada en una comparación de Hitler con Napoleón y César. Y el último día que estuve en la biblioteca, encontré un ensayo de Leo Katz acerca de la resistencia en el ghetto de Varsovia; de este escrito copié una cita: “Hemos luchado y caímos por la civilización y por la libertad, por todo aquello que hace a la vida digna de ser vivida: ¡No debe volver a ocurrir nunca! Acabemos para siempre con el Moloch, terminemos con la bestia humana.”*
Y mientras haya desplazados, desaparecidos, torturados, escuelas bombardeadas; niños muertos, sostenidos como sacos de basura, es necesario mantener el objetivo: terminemos con la bestia humana.

* Katz, Leo, "El ghetto de Varsovia," en Hoy, México D.F., 18 de diciembre de 1943, p.46.
miércoles, noviembre 11, 2009

DE BUDISMO, CHANCLAZOS Y CANGREJOS ERMITAÑOS

Hay cosas que nomás no puedo creer. No creo, como hacen los budistas, que los seres renacemos continuamente en distintos reinos ontológicos. Esto me parece igualmente inconstatable que la idea del cielo, el infierno o el Olimpo; tengo las mismas razones para creer o no creer en cualquiera de esas cosas. Lo que sí comparto con el budismo son ciertas ideas éticas, por ejemplo: que todos los seres con mente (animales) buscamos la felicidad, lo cual explica que los grillos, las ranas, moscas, medusas, caballos, orugas, jirafas, ornitorrincos, catarinas, macacos, belugas y azotadores se procuren alimento, casa y se alejen del dolor. Por nuestra parte, los animales humanos, como es por todos sabido, somos idiotas, de modo que confundimos la felicidad con las cosas, el poder, etcétera.

No sé ustedes, pero yo he lastimado docenas de bichos, debido a la aversión que me despertaron. Pobres arañas, pobres ciempiés, seguramente entraron a mi cuarto buscando qué comer, dónde vivir y de repente, tómenla patones, les solté el chanclazo; peor les fue a las arañas patonas, mismas que durante años fumigué (por no decir: ahogué) con líquido matabichos. También participé indirectamente en la matanza de crustáceos, pues una ocasión, en Veracruz, les dije a unos primos más chicos que me gusta coleccionar conchas; y a ellos “se les hizo fácil” juntar varios cangrejos ermitaños, echarles agua caliente para matarlos y que sus casas formaran parte de mi colección. Con el deseo de compensar estas pérdidas crustáceas, ahora cuido dos cangrejos ermitaños: Matilde y Jeremías. Y pronto adoptaré más.
He aquí a Billy, cangrejo oriundo de Costa Esmeralda, Veracruz, donde esperamos que siga viviendo feliz.

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lunes, octubre 26, 2009

BREVE ANTOLOGÍA DE RELATOS FAMILIARES Y ÑACA ÑACA

Desde hace muchos años, en casa de mis abuelos ocurren cosas escalofriantes. Voy a compartir con ustedes algunas de estas cosas, porque me encanta contarlas, especialmente cuando se acerca el día de muertos. Dedico estos relatos a Nélida y Melanie del Carmen, a quienes también les gusta contar y escuchar historias de espantos. Quedan invitados sus mercedes a narrar experiencias alusivas a nuestro tema.

Paso de la sala al comedor. “El de blanco.”
Casi todos mis familiares han compartido una visión: un hombre moreno, vestido con una túnica blanca, y que aparece casi vuelto de espaldas, de manera que sólo puede verse una parte mínima de su rostro. Mi abuela, por ejemplo, cuenta que una vez se dirigía al comedor, entonces vio “al de blanco” a unos tres metros, en el paso de la sala al comedor; ella dice que cerró los ojos y pidió no ver al aparecido cuando los abriera, y así fue. Mi abuelo en cambio asegura que esas cosas son payasadas; sin embargo, una noche, al salir al baño y cruzar la sala, creyó ver a mi tío Tito, a quien preguntó “¿Qué haces levantado a esta hora?” Pero ése no era mi tío. Y cuando mi abuela quiso saber con quién hablaba mi abuelo, él contestó “creí que había alguien, pero qué tonto, era yo reflejado en el espejo,” vaya respuesta increíble, pues resulta poco probable que un hombre que ha vivido cuarenta años en una casa, se equivoque de tal modo.
Recientemente, una de mis primas escolares, preguntó a mi abuela ¿quién es ese muchacho que está en la parte de abajo? Como mi abuela era consciente de que no había nadie más en la casa, contestó con otra pregunta ¿de qué color está vestido? Y la niña respondió: de blanco.

Paso de la sala al comedor. La veladora que no estaba.
La casa de mi abuelo se encuentra en desniveles. Supón que vas a visitarlos. En ese caso entras por una reja, bajas varios escalones y en tu costado derecho encuentras un jardín con una fuente, mientras que en el izquierdo está la parte habitada de la casa; como la puerta es de vidrio, puedes ver la sala, el comedor e incluso la otra puerta de vidrio, donde termina el comedor. Más abajo, hay un pequeño departamento, en el cual mis papás y yo vivimos durante mis primeros cuatro años, y que posteriormente fue habitado por un tío con su esposa e hija. Bueno, pues ya que has visualizado el sitio, puedo contarte que una noche, la esposa de este tío bajó las escaleras, y se sorprendió, pues a través de la puerta de vidrio, en el paso de la sala al comedor, vio una veladora. Sin embargo, como mi abuela pudo decirle al otro día: no hubo una veladora ahí.

La sombra que baja.
Como les decía, la puerta principal de la casa está hecha con vidrio, de manera que por lo menos la mitad de los comensales, puede ver el jardín a través de la puerta. Y algo que todos hemos visto (nótese que me incluyo) es una sombra que baja corriendo en la tarde. Sin embargo, por lo difuso de la imagen y la hora en que suele verse, pienso que se trata de un efecto óptico causado por los rayos del Sol, las hojas de los árboles y quizá otros factores.

La cara del bisabuelo.
Precisamente una noche de muertos, quedó empañada en la puerta una cara muy parecida a la de mi bisabuelo, es decir, el padre de mi abuela, que en paz descanse. Sin embargo, es posible que se haya tratado de una coincidencia o una broma de otro familiar.

El incidente con la caja de fusibles.
Además de la sombra que baja las escaleras, no he visto otra cosa en casa mis abuelos. Sin embargo, hace aproximadamente dos años, pasé la noche ahí, en una habitación cuya ventana da a un corredor angosto. De pronto se escuchó un golpe, como si alguien hubiese saltado de una barda al corredor (es una altura aproximada de tres metros) y luego “se apagó” la caja de fusibles, cosa que sólo puede ocurrir si alguien baja la palanca. Esa ocasión salieron mi abuelo y un tío, pero no encontraron alguien más en la casa. Una posible pero poco probable explicación es que algún vecino haya hecho esto, cosa que no parece tener sentido ¿con qué fin lo haría? O bien, quizá se haya tratado de algún asaltante arrepentido, que jamás volvió.


El estéreo.
Antes ocurría que giraba solo el regulador de volumen del estéreo. ¿La causa es un cambio de voltaje? No tengo los conocimientos electrónicos suficientes para contestar, pero hasta donde sé, los cambios de voltaje ocasionan que un aparato se apague, mas no que una de sus partes gire.

¿Quién buscaba a quién?

Tal como les contaba, mi abuelo niega y se burla de las cosas de espantos. Sin embargo, hace menos de un año le preguntó a mi abuela: por qué había vuelto a la casa Doña Jose (la señora que ayuda con el quehacer.) Mi abuela contestó que Doña Jose no había vuelto. Como mi abuelo vio claramente y en pleno día una señora en el patio inferior de la casa, decidió salir a buscarla. No encontró a alguien; entonces, quizá por primera vez, expresó su asombro y dijo a mi abuela: “caray, creo que vino a buscarme la flaca.”

Cuarto de abajo. El portarretratos.
Mi mamá dice que una ocasión, cuando vivíamos en esa parte de la casa, vio un portarretratos que se movió de un modo inverosímil: dio dos pequeños saltos hacia delante y luego cayó. Ella no cree en fantasmas, pero tampoco encontró una explicación convincente.

Cuarto de abajo. El niño "con ojos de chinito."

El cuarto está conectado con el resto de la casa por una escalera interna hecha de granito. Una noche, una prima preescolar se quedó ahí, y luego dijo a sus papás que un niño con ojos "de chinito" bajó las escaleras, se le quedó viendo y luego subió de regreso. Supongo que la mirada de el niño no fue amigable, pues mi prima se rehúsa a dormir de nuevo en ese lugar.

Cuarto de abajo. Una respiración.
Cuando dos de mis tías pasaban la noche allá, solían escuchar la respiración de un tercero no visible. Por esta razón, decidieron volver al piso de arriba. En cambio, hubo otra tía a la que no le molestaba tal respiración, sino que decía: “mientras no me haga algo...”

El enano.
A mi tía A le gustaba mucho asustarme, por ello, cuando dormíamos juntas (yo era adolescente) me miraba fijamente con cara de loca. Una noche comenzó a decirme “mira ese póster de Cats, los ojos del gato se están iluminando porque el ambiente se pone pesado,” de pronto saltó hacia la cama de mi tía G y comenzó a llorar; se veía desesperada. Prendimos la luz, pero continuó en ese estado ¿cuál era la causa? La visión de un enano. Otra noche, al salir de su cuarto para ir al baño, lo vio sentado en un sillón, lo cual la hizo regresar en mal estado a su cama. Lo más sorprendente es que ha tenido encuentros o alucinaciones táctiles con este ente, quizá el encuentro más traumático fue una vez que ella se dirigía al comedor y “él” salía de ahí, de modo que chocaron y mi abuela tuvo que tranquilizarla, pues créanme: se pone muy mal. También me enteré de que una vez ella se encontraba durmiendo en otra casa y cuando abrió los ojos lo vio ahí, de pie junto a ella.
Puesto que sólo mi tía A percibe al enano, podríamos pensar que se trata de una alucinación; sin embargo, en la casa a la que se mudó al casarse, la señora que limpiaba el lugar se llevó un susto, pues encontró pisadas “de niño” en el piso recién trapeado. Y, la última vez que mi tía vio a este ser, él estaba de espaldas, asomado al cuarto de su primera hija, que en ese tiempo era bebé.


Y por todo lo relatado, las pocas noches que duermo en casa de mis abuelos (mañana será una de ellas) tiemblo al ir al baño, y al salir del cuarto procuro no ver los espejos ni las ventanas, pues quizá algún día sea yo quien tenga una de estas extrañas visiones. Esperemos que no.

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martes, octubre 06, 2009

LOS PLANES FUNERALES Y EL MILAGRO DE LA MUERTE

Ayer estaba platicando con mi je(fecita)chu(la) acerca de lo que queremos que ocurra con nuestros cuerpos, después que colguemos los tenis. Mi jechu, por ejemplo, ha elegido un panteón con una vista bonita y también me pidió que deje la mayor parte de sus cenizas ahí, que esparza otro tanto en el Pacífico y que el resto lo reparta en pizquitas en sus lugares favoritos; bueno, estoy exagerando un poco. Por mi parte, he encargado a mis amigos que si me petateo antes que ellos, hagan mi funeral tal como lo planeo: con café de olla y sones jarochos. Y he pedido ser enterrada. A algunos les horroriza la imagen de un cuerpo putrefacto dentro de un ataúd; a mí, en cambio, me agrada la idea de que mediante un proceso natural, mi cuerpo se transforme en otra cosa, bajo la tierra, que es lugar de materia viva. Además me gustan los panteones, las flores y las veladoras.
Aunque los siento, estos deseos y planes funerarios me parecen irracionales, pues ni siquiera estaré ahí para celebrar. En cambio mi padre, desde una postura más racional, me ha dicho “bah, ya estaré muerto, así que puedes dejarme en el anfiteatro,” pero ¿quién desea un final así para alguien amado? A diferencia de los deseos sobre los restos de uno mismo, me parecen más comprensibles los deseos sobre los restos de las personas que amamos, pues necesitamos muchos símbolos para despedirnos de ellos o quizá para no despedirnos del todo.
Tal vez me dirán que vaya tema siniestro, pero no creo que la muerte (en general) sea un tema de este tipo. Al contrario, de Antonia aprendí que la muerte propia puede ser un tránsito sereno, y que acompañar a las personas que amamos en sus últimos momentos, aunque duela, es un acto natural y hermoso. En fin, los dejo con un fragmento del guión de esta película:

Antonia llamaría a sus seres queridos a su cama, les informaría de su inminente muerte, cerraría los ojos y moriría. El granjero Bas le haría el ataúd. Olga, la rusa, aunque afligida, la amortajaría con su discreción de costumbre. Con su tacto y con todo su cariño. Y su bisnieta no se separaría de su lecho de muerte, porque quería saber exactamente cómo abrazaría el milagro de la muerte a su querida bisabuela.

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lunes, septiembre 28, 2009

UN DÍA PARA LA VILLANÍA

Mis apás no me dejarán mentir: desde que era mujer de cero metros, he tenido un carácter que jajijos. A pesar de esto, dejo claro que no me resigno a ser un hígado encebollado. Antes bien, cuando estoy enfurruñada, hago grandes esfuerzos de contención, canalización y cordialidad, para no dejar un mal sabor de alma a quienes me rodean. Pero ¿saben qué? Hoy me siento harta de mis intenciones de buen comportamiento. Así que con un fin catártico, liberador, mañana me pondré mis botas malignas, saldré a la calle, les robaré a los niños sus paletas, discutiré con mis vecinos, le sacaré la lengua a las viejitas, molestaré al conductor del metrobús, y a la menor provocación escupiré las mejores frases de villanos.

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martes, septiembre 15, 2009

DEL BUEN SON AL ¿? Y VIVA LA REVOLUCIÓN

Me dice mialma: vamos al Alicia dice, el dinero recaudado tendrá buen destino. Le digo: no dice, a mí los “toquines” con “la banda” nomás no me acaban de gustar, soy bien payasa para esas cosas. Y me dice ándale, tocan los Camacho. Y le digo oh bueno, pus tocan bonito, ya vas. Fuimos. Chulo de bonito que tocaron los Camacho con las gemes. Luego tocó Yerbabuena:

Después el amanecer
que de mis brazos te lleva
y yo sin saber qué hacer
de aquel olor a mujer,
a mango y a caña nueva,
con que me llevaste al son
caliente de aquel danzón...


Qué voces, qué guitarras, qué percusión, hasta se me enchinó el cuero. Como dicen: ya había entrado en ambiente cuando llegó la Magnífica Mandala. Comienza a tocar y yo con cara de ¿? El vocalista parecía rockero, pero estaba descalzo y llevaba colgada una mala. Arranca la banda con una especie de skareggaepopero que tuvo un gran éxito en el foro, de modo que todos brincoteaban mientras el vocalista cantaba que hay que hacer yoga y ser optimistas. Se los juro. Y en el centro de la pista había un tipo robusto, con pantalón militar, una mata hasta la cintura, y reata la mata azotaba hacia la derecha y reata hacia la izquierda, ahora como remolino, por su seguridad que nadie se acerque y el gordito aullaba en un éxtasis casi envidiable. Por si fuera poco, el vocalista sugirió que chasqueáramos los dedos contra Felipe Calderón, luego pidió que los hombres gritaran “revolución” y las mujeres: “y amor.” Poco después le dije a mialma: si quieres ya nos vamos, demasiado joven revolucionario por hoy (y yo soy Brigitte Bardot.)

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viernes, septiembre 11, 2009

LOS CHAMACOS. QUÉ HACER, SI ASÍ ES SU SER.

Hay alumnos rockeros, poperos, metaleros, pro reggae y una alumna dijo yo amo el blues. Hay quien prefiere dormir, quien quiere participar durante toda la clase; están los que no se han enterado de que ya crecieron; están las chavas, generalmente hartas de tanta chiquillada masculina, está el fresa wannabe que usa el término “naco,” y está quien critica las contradicciones de la institución. Este año hay muchos cerebros que caminan rápido. Algunos alumnos te respetan porque eres su maestro, y por la misma causa otros buscan pelea contigo todo el tiempo, es como si dijeran “te declaramos la guerra, porque ése es nuestro trabajo.” También hay quien de verdad te admira, quien finge que le agradas; y dada la explosión hormonal, no falta quien te coquetea sutilmente, o de plano te sabrosea.
Se necesita tener una garganta y un hígado aguantadores, pues más de una ocasión tienes que levantar la voz para que te oigan y lidiar con comentarios agresivos. O hacer algunas cosas que te acercan al oficio de niñera. Es mucho trabajo. Y nunca se sabe qué tan conscientes son de ello, lo más seguro es que poco, porque es una edad en la que su atención se centra en: a)el amor b) el trauma c) el desmadre d) la búsqueda desesperada de reconocimiento.
No preguntaré si todo esto vale la pena, porque trabajar con adolescentes no es una pena, sino al contrario, es divertido, ellos nuncajamás pierden la oportunidad de aventar un chascarrillo. Mejor preguntado: ¿vale el esfuerzo? El día que se conmueven con una película, o que discuten sus ideas sobre la libertad, la justicia y la felicidad; y el día que recibes unas flores de papel que un alumno hizo para ti desde la cárcel (en donde no es justo que esté), ese día sabes que tu esfuerzo ha valido.

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