El CRIMINAL CATEDRÀTICO DEL MEDIO EVO

Hay un personaje cuya función oficial es la de profesor. La primera vez que lo vi fue durante el coloquio “La formalización lógica de los poemas demuestra su falsedad.” Recuerdo que en plena lectura de cada ponencia, el “profesor” se llevaba ambas manos a la boca para emitir una serie de trompetillas, de modo que el ponente, continuamente suspendía su discurso para levantar la vista buscando al emisor de temas como Perfidia o La catedral de Winchester. Ante la insolencia de nuestro personaje sentí una profunda afinidad y simpatía.
Durante algún tiempo fui asidua espectadora de los sainetes por él improvisados. En cierta clase le vi simular que decapitaba a un impertinente alumno; calificó dos cursos con base en la habilidad para tocar la cítara e inventar palíndromos; creyéndose el barón rampante impartió semestres enteros desde la alta rama de un encino; molió a palos al director diciendo representar a Mr. Hyde e inolvidable es la vez que me uní a la bailadora fila por él encabezada, misma que al unísono coreaba “¡abajo, abajo, las nietzscheanas al carajo!”
Sin embargo, lector, las cosas han llegado demasiado lejos. Ayer, oculta tras la cortina del salón tuve una experiencia por de más siniestra y excitante. Vestido con velloso atuendo, vi al “profesor” engullir lentamente la tibia piel de un hombro, luego el antebrazo y la pétrea coyuntura de éste con la mano; finalmente, le miré degustar con singular solaz uno a uno los atezados dedos de su víctima.
Trillada, gore y sin embargo magistral, me pareció aquella representación, de tal suerte que no pude más que salir del escondite y conmovida hasta las lágrimas aplaudí frente al montón de huesos, apenas cubierto con capa y caperuza escarlatas.
22 Comments:
¡Los filósofos hacen eso! ¡Lo sabía! Eso explica la prominente panza de san Agustin o santo Tomas, no me acuerdo de cual. Carajo, pude haber sido el primer comentario si no fuera por el pinche spam. ai´ pa la otra.
Yo creo que lamía las partículas de piel muerta, de otras personas, alojadas en ese esqueleto.
Era una dieta china especial para la meditación y joto el que no odie el spam.
¿Paso o me lo imagine?
Tengo miedo.
El fondo lo saqué de un libro titulado El Gran Libro de lo Asombroso e Inaudito. Es de esas cosas que hace muchisimos años regalaba Reader's Digest aunque la verdad lo compré en una tienda de "viejo".
Jajajaja como enigma de nuestro tiempo, ese prof. esta chido...pero sinceramente....es real o te lo imaginaste....no puedo creer un ser que sea tan significativamente filosófico...piénsalo..jA!
Es verídico, desocupados lectores, es verídico; sobre todo lo de las nietzscheanas al carajo, aun lo recuerdo y mi pie derecho se mueve rítmicamente: nitzscheanas-al-ca-ra--jo, nietzschea-nas-al-ca--ra--jo. Mas cabe señalar una precisión que se le escapa a la autora del magnífico relato:
El profesor no sólo quería decapitar al estudiante, sino que además le dijo: "hazme el favor de colocarte entre la puerta y el marco de la misma, que te voy a hacer como en kill bill".
(Nota al pie para el distraído lector: el segundo párrafo de este extenso comentario es verídico-verídico).
El "profesor" quiere dejar constancia de la autencidad de todos los hechos relatados y de su desbordado deseo de "ingerir" a la que esto escribre.
TIRSO: ¡Calumnias! Los filósofos suelen mantener una dieta que consiste en pastos, raíces y otros alimentos igualmente aburridos. Lo relatado es algo específico del "profesor."
JUVAL: baste con decir que no era un niño y tampoco una anciana quien representaba a "Caperucita". Era acaso una muchachona de "no malos bigotes."
SOFÍA tiene mucha razón. Lo dicho en su segundo párrafo es verídico - verídico.
EDUARDO: interesante interpretación, imposible sin embargo. Me uno a tu afirmación ¡joto el que no odie el Spam!
PATO: ¡con un demonio! Te digo que ocurrió. De hecho lo he estado hablando de ello con mi psicoanalista.
DANIEL: yo no tengo miedo, sino un incontenible deseo de ser ingerida. En cuanto al fondo, no me quieras engañar, lo compraste en un sobreruedas.
CIUDADANO T: en efecto, ese prof. está chido. "Real" o "imaginario", descúbralo usted mismo. Puede seguir mi ejemplo y esconderse tras una cortina o valerse de mètodos más sofisticados de espionaje.
ANÓNIMO: ¡Oh, no puedo saber (ahora)si eres quien dices ser! Alguien más podría estar haciendo una broma de mal gusto, o mejor dicho: una broma de gusto excelso.
No me pregunten, pero terminé con la imagen de que tu maestro es un goloso hurón con una espada y un ritmo sabrosón.
Anónimo si es quien dice ser.
Ese profesor se parece a uno de mi fuckultad quien, a mitad del semestre, convocó a un partido de fútbol de Platónicos contra Aristotélicos. Por supuesto, él encabezaba al equipo de los Platónicos. ¡Los Aristotélicos arrasamos!
¿No será el mismo?
si, he mentido (más no ha sido a propósito) me lo regaló mi abue, lo tenía en una caja de libros viejos. Ahora recuerdo bien.
Con una dieta tan alta en fibras eso explica por que le está yendo a la filosofía como actualmente le va. Por otra parte la anécdota de "yo su landa" suena bastante ilustrativa de lo que anda pasando ahora si uno la lleva a un nivel más general. Y ya para terminar, vaya que tu blog es popular ahora, stulta fémina. Tu blog es la onda. Arriba pasito tun-tun y el matriarcado anti-lesbico-nietzcheano!
Fascinante y fabuloso,
prensado estoy de tan
increíble relato gozoso.
TAPETAZO: tu descripciòn no pudo ser màs atinada.
EL HOMBRE QUE FUE JUEVES: pues prepare el aperitivo, la mesa està servida.
YO SU LANDA: jajajajajajaja, jojojojo ¿quièn eres? Asì que ahora està de moda entrar con nombres de maestro... formidable, la pròxima vez firmarè como "Ambrosio".
DANIEL: eso sì lo creo.
TIRSO: mi blog dejarà de ser la onda, pues pròximamente hablarè del coloquio que hubo en la facultad (es la historia de un amor como no hay otro iguaaaaal), lo cual quizà sòlo le interese a Silvia.
MALAKIAS: agradezco el comentario
y le prometo
otro relato estrafalario.
Como siempre, madame, está usted en lo cierto... me interesa.
Lo único malo es que la tonadilla, obviamente, me remite a Luis Miguel y casi puedo escuchar la canción taladrándome detrás de los ojos... y eso es peor que un brote psicótico con un séquito de voces platicando de obsenidades en mi cabeza.
¿De qué hablas, Willis?
Jejeje... de esto:
TIRSO: mi blog dejarà de ser la onda, pues pròximamente hablarè del coloquio que hubo en la facultad (es la historia de un amor como no hay otro iguaaaaal), lo cual quizà sòlo le interese a Silvia.
Ya ven? hasta en sus conversaciones entre si no pueden dejar de mencionarme. Así de interesante soy.
Lo eres, lo eres. Al igual que lo es madame Tun - Tun.
tu profesor está pirado, de veras...
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