LA TROMPETISTA DE FALOPIO: LA SEÑORA MAGO Y SUS BELLOS ARTES



LA SEÑORA MAGO Y SUS BELLOS ARTES

Como que me anda haciendo falta una plantita, dice mi abuela mientras se asolea en su jardín. Miro el follaje del ciruelo, el capulín y la granada; colgantes los helechos, junto a los muros las plantas con toda clase de hojas: anchas, menudas, finas como hebras, pintas, de ondulada orilla. Casi todo en derredor de la fuente verdea, salvo los salpicones de cálido color y de perfume que son las flores. Miro luego a ella, muevo la cabeza, nanay, señora.
Nunca ha vacilado en torcer el pescuezo de pollones, ni en degollar pavos, ni en hundir el cuchillo en porcinos cuerpos, ni en llevarse a la perrera al Orejas que el resto de la familia mucho quería, ni en desnucar conejos. Sobre todo eso último, imagínalo: cada día los alimentaba con alfalfa, les servía el agua, ellos la miraban de reojo con sus ojos rojos, movían los bigotitos y tarde o temprano, tenga, les daba con un bate en la cabeza y de ahí a la olla de adobo. Yo creería que alguien capaz de hacer tal cosa carece de corazón, pero no señores, ay de aquel que se atreva a romper o pisotear alguna planta de mi abuela, porque entonces viene la mirada que fusila, regaños, ojos vidriosos. En verdad profesa profundo amor a los niños y a las plantas. Ayer confirmé el vínculo de esta señora con los seres verdes.
Contesté la llamada.
- Hablo para preguntar si ya regaste tu sábila.
(Misma que, dicho sea de paso, es mi única mascota.)
- No desde que nos visitaste, abuela.
- Vas ahorita por un vaso de agua y se lo echas. Te espero en el teléfono. Pobre plantita, con este calor que hace.
En el nombre le va la vocación: Margarita. Le decimos Señora Mago y también en ese mote va su vocación. Abuela, mago que con hierbas y caldo de pollo cura a los niños; mago que verdea lo que en mi habitación perece, que de la nada hace brotar flores coloridas y carnosas, que con sus artes la Tierra embellece.
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16 Comments:

At 4:19 p. m., Blogger Señor Chiquito said...

Ay, tu abuela es una santa!, las plantas son lindas, son mejores de un conejo; además si cortas una lechuga no gimotea en absoluto. A mi se murió mu bonsai y todavía lo lloro de noche.

 
At 7:49 p. m., Anonymous linda chica said...

dónde está la liga al blog de pablo el posmoderno?? alguien sabe

 
At 9:16 p. m., Blogger Kobernein said...

Mi abuela solia tener esa afición a las plantas tambien. Se llamaba Griselda.
Y todavia recuerdo cuando regaba su inmenso jardin, de niño. Y me subia a comer higos, ciruelos, capulines, granadas, misperos, etc., sobre los troncos de los arboles.
Esa afición yo no la he de negar. Todavia extraño mi pequeño jardin, en la casa de mi madre. Hoy sepultado por el taller de carpinteria de mi padrastro.
Aqui en Xochimilco se tiene un gusto excesivo, y una afición por las plantas. Por ejemplo, mi mama se llama Flor, y vivimos en la calle Girasoles cerca de Xochitepec. Y para colmo me apeido Flores.

 
At 1:30 a. m., Blogger bandala said...

Recién estoy aprendiendo a regodearme en el gusto plantístico. Ya tengo un bambú, una matita de flores y otra matita de no sé que sea. Y lo mejor de todo es que aún siguen con vida... ¡Aleluya, aleluya!
Pd. Por cierto que ahora bien me vendría un poco de caldo mágico y milagroso para aplacar los bichos de mi garganta.
Pd2. ¡Arriba las abuelas, son la neta!

 
At 10:08 a. m., Blogger ka! said...

...yo en terminos reales nunca tuve una abuela, solo a Na´Marina quién es mi tía y me adoptó como su nieto desde mi niñéz...

...cuida de esa planta..dale de beber..mira que con estos calores está cañón...desconozco donde viva tu "abue" pero si vive al sur de mi tierra adoptiva..ahorita ha de estar padeciendo 40 grados de a tiro por viaje..

..un gran saludo...y en serio, muy lindo lo evocado en tu post.

 
At 11:14 a. m., Blogger Gaby said...

Y el de la foto es Robinson Crusoe?

 
At 1:12 p. m., Blogger fgiucich said...

Me hiciste acordar de mi abuela Ana, que tenìa las mismas artes para pollos, pavos, conejos y algùn que otro manjar. Y que, ademàs, nos tenìa cortitos con eso de jugar al fùtbol entre sus plantas. Abrazos.

 
At 3:13 p. m., Anonymous el cuero cabezudo said...

Aquí confieso públicamente (no que a alguien le importe) mi falta casi absoluta de entusiasmo por el reino vegetal; sin embargo, muchas personas que admiro y estimo son cultivadoras no sólo de afecto, sino también de plantas.

Esa bandala y su matita de no sabe que sea me hizo recordar cuando, para completar una tarea de biología, le pregunté a una viejecita vecina, con enorme jardín, si de casualidad tuviera alguna amapola para ilustrar la familia de las papaveráceas. Me miró asombrada antes de contestarme: está prohibida.

En resumen, si por algún remoto azar tuviese que cultivar algo que contuviese clorofila, me sucedería lo que a la esposa de un buen amigo, a quien él le atribuía tan mala mano para las plantas, que hasta las hechas de plástico se le marchitaban...

Saludos

PD Bienvenido el regreso de tu estilo...

 
At 10:25 p. m., Blogger Sirena said...

Compañera Trompetista... andaba yo perdida, no sabía que tenías ya casa nueva ni que andabas escribiendo extrañamente contenta... siento haberme perdido el proceso pero me pongo al día. Un abrazo.

 
At 12:39 a. m., Blogger Lidia said...

que linda abuelita tiene usté. Cuide su sábila, que no todos tenemos una. Estaría lindo tener muchas plantas.

Saludos

 
At 1:41 p. m., Blogger bandala said...

JAJAJAAAAA!!! Está bien, soy una ígnara vegetal... pero estoy segura de que es una matita sin grandes fines prácticos. Además no tengo corazón para mocharla solo para fumármela, si está bien bonita y verde.

 
At 10:37 a. m., Blogger Esponjita said...

Mi abuelita en cambio era prócer de los animales. Decía que quien no quisiera vivir en un mundo sin gatos ni perros, que se fuera a la luna.
Liberaba todas las noches a mis hamsters, y todas las mañanas los recogía dormiditos en la olla dentro de la alacena. Procedía después a alimentarlos frugalmente con zanahorias, brócolis, chícharos y lechuguita. Fueron unos hamnsters muy felices, aunque acabaron con unos zapatos, una serie navideña y la orilla de la puerta de mi recámara.

Regaba a las plantas, cocinaba albóndigas con masa y mucho comino, y en las tardes me leía el eclesiastés, me hablaba del falso dios Jehová que se oponía al Dios verdadero: dualidad, bien y mal, hombre y mujer.
Atacaba inmisericodemente a los testigos de Jehová ofreciéndoles agua de limón y duros argumentos teológicos basados en su odio a pablote (pablo de Tarso) culpable de la misoginia bíblica.
Y decía: si hay que entrar al cielo como niños, entonces ese cielo debe estar hecho un desastre...

la esponja nost-álgica (con dolor del pasado que ya no fue)

 
At 11:31 p. m., Blogger bandala said...

Todo lo expuesto anteriormente confirma una suposición personal:
Desconfiar de toda persona que no tolera niños, animales ni plantas; que no come en la calle ni viaja jamás en transporte público.
Y que las abuelas son la neta de la vida.

 
At 12:33 p. m., Blogger Trompetista de Falopio said...

SEÑOR CHIQUITO: justo por eso ¿cómo sentir pena por un ser que no gimotea cuando lo dañas? En cambio los animales te miran con esos ojos que dicen "piedad, piedad." Yo nunca he desarrollado afecto por una planta.
LINDA CHICA: ¡jesús! Lo quité. Orita mismo lo pongo en la barra de linkses de filos.
KOBERNEIN:jajajaja, qué risa lo de su dirección florifundia. En cuanto al jardín de su abuela, entiendo, yo también lo extrañaría.
BANDALA DUPLICACA: si, a güevo, arriba las abuelas. En cuanto a las plantas, espero poder cuidar una algún día, en verdad son bonitas.
KAROLO: qué bueno que te gustó el post. Sí tengo una abuela en Veracruz, pero el post es para quien me cuidó cuando enfermaba y me enseñó a no torcer la boca, es decir, mi abuela chilanga.
GABY: jajajaja, no, es el gran forni.
FGIUCICH: espero que su abuela sea un recuerdo grato. Saludos.

 
At 12:41 p. m., Blogger Trompetista de Falopio said...

CUERO: somos iguales en cuanto a los afectos y el cuidado de vegetales. Sé que el relato barrocón y simpático le gusta; a mí me gusta que le guste, pero he optado por atender menos la recepción de los textos. Mejor explorar, total, es imposible darle gusto a todos.
SIRENA: un abrazo de vuelta, es un gusto tenerla aquí de nuevo, compañera.
LIDIA: a mí me gustaría tener muchos animales: peces, un camaleón, un ajolote y un bull dog.
ESPONJITA: qué hermoso lo que relata. En calidad de lectora, sugiero un post a su abuela, me gustaría leerlo.

 
At 12:43 p. m., Blogger Janik said...

yo tambien tuve una abuelita y tambien le gustaban las plantas. tenia una "cola de zorro" que harto me gustaba.

 

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