LA TROMPETISTA DE FALOPIO: DE LA DOCENCIA, EL DESMECATE Y LAS PSEUDOESCUELAS



DE LA DOCENCIA, EL DESMECATE Y LAS PSEUDOESCUELAS

Cuando me entra una idea no hay argumento o golpe en la tatema que pueda expulsarla. Por eso he estado buscando chamba sólo en preparatorias. Algunos allegados me hacen preguntas que llamaré “insensatas,” por usar un eufemismo.
Ejemplos:
- ¿Para qué estudiar tanto si uno terminará dando clases?
R- O sea ¿cómo? ¿Quienes dan clases debieron estudiar poco, y quienes estudiaron mucho no deberían dar clases?
- ¿No preferirías trabajar, escribiendo en la comodidad de tu casa?
R- Simón, trabajaré en un reposet y con mi sueldo compraré mocasines, para estar más cómoda.
- ¿Cómo puede gustarte trabajar con adolescentes, si son horribles?
R- Tú también eres horrible, a pesar de lo cual te quiero.
En nuestra búsqueda, Rafa y yo hemos sido recibidos por toda clase de gente: policías, secretarias, un señor trajeado, con diadema telefónica y cadena de antro; pero ayer una recepcionista se llevó las palmas, pues nos dijo “¿tons qué flacos? ¿Se quedan a la entrevista o esperan la llamada?” Esta mujer, casi iguala el Güicho Domínguez que me entrevistó la semana pasada, un señor hinchado de arrogancia, que hacía mal uso del lenguaje, en una pseudoescuela que paga dos centavos por hora.
Aunque hay preparatorias con buen nivel académico y razón en sus reglas y lemas, la verdad es que la mayoría está a cargo de personas sin vocación, ni más interés que el negocius; por eso levantan letreros que incluyen términos como “educación tecnológica,” e imponen cantidad de reglas innecesarias, pues muchos papás buscan un lugar donde sus hijos anden con mecate corto, y reciban un adiestramiento para convertirse en empresarios, contadores, abogados "exitosos." De cualquier modo, si uno quiere dar clases de Filosofía, lo importante no son las aspiraciones de los papás, ni de los dueños de una escuela, sino que haya alumnos en quienes quepa la duda y la crítica.
Cada vez valoro más mi educación en CCH; una biblioteca enorme, muchos alumnos y cátedras; sobre todo: libertad y su consecuente desmecate; pero aveces desmecatarse es parte de un proceso en el que uno encuentra aquello a lo que quiere dedicarse; así, uno estudia o deserta, pero no porque haya un chicotito, sino porque lo ha elegido. Yo creo que quien teme los conflictos del desmecate, teme a la autonomía.
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26 Comments:

At 3:13 p. m., Blogger Esponjita said...

Bueno: creo que son mil veces peores las prepas donde aceptan alumnos incorregibles para no corregirlos y, a cambio, cobrar la mensualidá.
La prepa y el cch funcionan por una sola razón: quien quiere va a clase y quien no quiere pues no. Así en el salón está quien quiere estar.
Yo abominé dar clases justamente porque tenían casi encadenados a mis muchachos a la banca. No podían poner atención: veían con nostagia volar los pájaros en la ventana.

Suerte con la búsqueda de chamba. Entre más grande la prepa, mejor. Y deseeme suerte a mí para la misma activida´.

Por cierto: 133, XI/VI/MMVIII a las 1800

 
At 11:19 p. m., Blogger Hitlercito said...

me late que debes ser muy buena en lo que haces, yo nada más te he visto como conferencista pero eso intuyo

 
At 4:54 a. m., Blogger Andrómeda said...

Jajaja con lo de "tú también eres horrible, a pesar de lo cual te quiero", siento que yo fui de los que te dijeron eso de los adolescentes, mmh, así que... me quie-res me quie-res.

Ji.

Yo también.

Awww.

 
At 1:16 p. m., Blogger bandala said...

La leí y me inspiró: http://bandalakalevala.blogspot.com/2008/06/ensear-para-qu-fragmentos.html

(Ay Esponjita, ojalá en el salón sólo estuvieran los convencidos, pero hay unos que no saben ni lo que quieren...)

Abrazotes

 
At 1:04 p. m., Blogger ka! said...

Hace años..unos 6 yo creo, anduve con cierta chica (hoy extinta bloggera) que estudiaba en Chapingo..me decía con asombro que la indiferencia que prevalecia en mi multicitada católica universidad era cosa digna deverse...

Honestamente prefiero la escuela pública...

 
At 11:19 a. m., Anonymous el cuero cabezudo said...

Un ejercicio interesante; pero estoy seguro que tu formación te ha enseñado que la opinión de la mayoría no equivale a la verdad... ¡Un millón de mexicanos no pueden estar equivocados! Pues si; desafortunadamente si pueden y no se dan cuenta. Así es que... a seguir luchando por aquella actividad profesional que se acerque lo más posible a nuestra imagen de la utilidad social... hasta que nuestras prosaicas necesidades nos fuercen a comprometernos... Nosotros, nadie más, establecemos los límites. Decía Andrew Jackson, un presidente norteamericano, que un individuo con valor constituye una mayoría...

Un abrazo.

 
At 11:36 p. m., Blogger Mag said...

Bienvenida sea usted al maravilloso mundo de la enseñanza. Yo sólo le dire ques es más escalofriante ver esas actitudes en las primarias, donde la neta si le echan la vida a perder....yo por eso renuncié, jeje.
Saludos
P.D. Tenía ud razón, cuanto entra uno a este mundo ya no puede salir. ¡Todavía tengo el mio! Y yo que ni quería...

 
At 9:42 p. m., Blogger El Pardo said...

Seamos honestos. La verdad es que la mayoría de quienes se dedican a dar clases es que no la hicieron en su profesión. La verdad es que la mayoría de los maestros de español en este triste país no saben distinguir un verbo transitivo de uno intransitivo. La verdad es que la mayoría de los maestros de histaria de nuestras malogradas secundarias y preparatorias creen que don Bomberito Juárez fue ejemplo de virtudes cívicas y dechado de patriotismo. Casi no hay maestro de nivel básico, medio y superior, de la materia que sea, que no se canse de repetir que los españoles nos conquistaron a los mexicanos. Ni tampoco son escasos los profesores de filosofía, de preparatoria y universidad, incluso eméritos, que enseñan que el principal problema de la filosofía medieval fue el de la relación entre fe y razón, etc, etc. Es natural que pase eso cuando a los profesores les pagan tan miserablemente.
Indudablemente que esa obscena proliferación de escuelas es cosa que da lástima. Pero de alguna manera hay que satisfacer la demanda de educación escolar estimulada por el estúpido señuelo de que todo mundo merece ser educado escolarmente. Que todo mundo tenga derecho a ser educado es una cosa, pero que lo tenga que ser en una escuela es algo dudoso. Porque la escuela es mala educadora, quita tiempo e inhibe habilidades, y sólo es aprovechable por unos cuantos capaces de llevar agua copiosa de de otros lados, bibliotecas principalmente, hacia los rios alimentados por los pobretones veneros de la educación curricular. Lo lastimoso más bien es advertir que las más reputadas autoridades, políticas, académicas, intelectuale, etc., es que sigan agitando tan alegremente ese señuelo de la educación curricular universal. Lo peor es que esas escuelas patito y quienes las nutren, padre y alumnos, presumen regirse por el principio de la eficacia economómica, sin caer de la cuenta de que no hay desperdicio más grande que una carrera en administración de empresas (porque desperdiciar 4 años de colegiatura y de tiempo en algo que se aprende en un par de semanas dirigiendo un pequeño changarro es una exageración, la perspicua refutación del homo aeconomicus). En ese sentido no estoy de acuerdo cuando dices que los papás meten a sus hijos en las escuelas con la pretensión de hacerlos empresarios. Lo que quieren es hacerlos contadores, abogados o ejecutivos, pero no empresarios (sino más bien empleados de empresarios), porque no se estudia para ser empresario (salvo que se estudie algo productivo como letras clásicas, pues eso era lo que estudiaban los grandes empresarios de hace un siglo), ni casi nadie aspira a serlo. No confundamos al empresario con los miles de burócratas empleados de algún gran empresario. Las escuelas como la UP, el IPADE y anexas se llenan la boca hablando de la empresa, pero porque en realidad se dedican a formar ejemplares empleados para las empresas, pero no empresarios. Como dijo Gabriel Zaid: el problema de los empresarios en México es que ellos mismos odian a los empresarios y adoran la burocracia, incluyendo la burocracia escolar, con lo cual hasta terminamos reconociéndoles como compañeros de cama de los alumnos de la Facultad de Ciencias de la UNAM. Quienes temen a la libertad son quienes temen a la educación desescolarizada.

 
At 8:49 a. m., Anonymous el cuero cabezudo said...

Seamos honestos. El pardo es uno de esos exquisitos sofistas: ¿dar clases equivale a no hacerla en la profesión de uno? El siguiente paso es escribir editoriales para Milenio, a la Carlos Mota. Lo que me consuela (un poco) es que si le gustara la cocina, probablemente el guiso que prepararía con mayor placer sería el revoltillo. Tal vez si se diera tiempo a preparar platillos argumentativos menos complicados, nos daríamos tiempo para rebatirlo. Como también escribió Don Gabrielito (Zaid): un caso más de los patos (las palabras) tirándole a las escopetas (los que escriben).

Saludos. ¿Lo ves? Aún puedes provocar...

 
At 9:54 a. m., Anonymous Anónimo said...

cual es el campo de trabajo de un filosofo?, solo dar clases de filosofia?, entonces la carrera de filosofia solo sirve para formar nuevos maestros que a su vez daran clases de filosofia?, no pretendo agredirlos, solo que en verdad no entiendo cual es el campo de ustedes, ojala pudieran decirmelo.

 
At 2:57 p. m., Blogger El Pardo said...

Seamos honestos, el cuero cabezudo no sabe lo que significa equivaler, porque yo nunca dije que dar clases signifique no hacerla en la profesión de uno. Dije otra cosa, pero el cabezudo lo confundió e hizo un revoltillo debajo de su cuerito. Por lo demás, mi argumento es muy simple, en realidad no es mio, sino de Ivan Illich (y no lo mezclo con nada más). Pero es normal ahogarse en un mar de perplejidades o creer que uno se hunde en un revoltillo cada que lee algo que desentona un poco con la cantaleta habitual, y hasta lo confunde con editoriales del periódico milenio.

 
At 3:52 p. m., Anonymous el cuero cabezudo said...

La verdad es que la mayoría de quienes se dedican a dar clases es que no la hicieron en su profesión.

Reduzcámosla al absurdo; si estudié para profesor de educación preescolar, o en alguna escuela normal, ¿si doy clases no la hice en mi profesión? He ahí el revoltillo...

¿Iván Illich, el que reflexionaba sobre su muerte en la pluma de Tolstoy? No, ¿verdad? El que criticaba a la medicina y otras instituciones... No lo he leído, pero espero que sea más lúcido que el comentarista.

Puede que no sepa lo que equivaler significa. Aunque tampoco sé lo que sin caer de la cuenta quiere decir (¿se habrá alguien trepado a un ábaco?). Y aquello tan poético de: llevar agua copiosa de de otros lados, bibliotecas principalmente, hacia los rios alimentados por los pobretones veneros de la educación curricular... creo que se refiere a la José Vasconcelos y sus goteras... Me hundo perplejo en esas aguas...

 
At 12:59 a. m., Blogger bandala said...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

 
At 1:05 a. m., Blogger bandala said...

¿Verbos transitivos e intransitivos? ¿La mayoría de los docentes somos unos fracasados y (por añadidura) tarados?
Qué originalidad.
Cada quien habla como le fue en la feria.

 
At 4:30 a. m., Blogger Esponjita said...

¡¡Sácatelas babuchas con el Pardo y el cuerazo Cuero!!
Opinaré, pues dáseme opinar. Mas antes he de decirle al anónimo preguntón (que hace bien en preguntar), que el campo de estudio de los filósofos es la academia. Pero academia no sólo es dar clases, sino hacer investigación.
Y ¿qué investiga un filósofo?. Bueno, le daré unos ejemplos:
¿El ser humano nace o se hace? porque un oso, desde que es chachorro, ya es oso. Un pájaro nace pájaro y morirá pájaro. Pero un hombre nace infante y luego puede ser rey o mendigo, prohombre o embustero.
Puede ser un médico que agranda tetas o un abogado que defiende a desamparados. Puede ser, en resumidas cuentas, bueno o malo.
Pero ¿nace acaso como ser bueno? En ese caso, los malos no tienen la culpa de serlo, pues así nacieron, mientras que los buenos así son, y no tienen ningún mérito por serlo.
Entonces no tendría caso castigar al malo: bastaría fulminarlo por ser de naturaleza mala.
Pero surge otro problema: ¿y si ser "malo" es en realidad lo bueno?
¿cómo saberlo? ¿qué es el bien?

Supongamos que nuestro filósofo, quien lleva horas pensando y leyendo a otros filósofos que han pensado y argumentado en ese tema, ha resuelto el asunto: el bien es "x".
Entonces tiene que resolver el problema de si se nace malo o uno se hace malo.
Si uno se hace malo o bueno, ¿qué obra en uno para que ello ocurra?
LA EDUCACIÓN
Porque todos somos envidiosos en algún grado, pero algunos hemos educado aquellas bajas pasiones para no dañar al envidiado, así como podemos ser por naturaleza glotones, pero estar educados para evitar comer en exceso.
Un ejemplo es Alcohólcos Anónimos: la educación cura la naturaleza torcida de quién ha caído en el vicio.

 
At 4:40 a. m., Blogger Esponjita said...

Y entonces la pregunta que se haría aquél filósofo es: ¿cuál es la mejor manera de educar?
Verás, mi querido Anónimo: Iván Illich es un "filósofo" gringo (a pesar del nombre) quién escribió dos libros curiosos. En uno decía que la educación institucionalizada es una especie de mito que usa el poder para "desnaturalizar" a los hombres.
El otro es un libro sobre el Didascalicón de Hugo de San Víctor: un filósofo medieval que habla sobre la relación entre la lectura y la persona. Pero no creas que cualquier lectura,querido Anónimo, pues no hablamos aquí de un best seller de Stephen King, sino nada más y nada menos que de la Biblia: donde se encuentra cifrado el mundo. Y Illich describe un mundo extraño donde nadie leía en silencio, donde las miniaturas dibujadas iluminaban al lector en sentido literal y metafórico...

Pero todo ello lo escribió Illich porque tiene una antropología, es decir, una concepción de Ser Humano. Para él el hombre tiene una naturaleza tal que necesita de una educación que le corresponda.
Pero otro filósofo podría decir que la idea de ser humano de Illich está equivocada. Que la educación institucionalizada es la´más propia para un ser humano que siempre es parte de la institución.
O habría otro filósofo que no está de acuerdo ni con una cosa ni con otro, u otro que venga y le explique al Pardo y a Illich que ese modelo sólo funciona para una sociedad liberal y protestante, pero que para una sociedad de raíces católico-romano-novohispanas, carece de sentido totalmente, pues nosotros nos consideramos a nosotros mismos como no-individuos...
Y otros escriben el Laberinto de la Soledad.


Y luego nos dedicamos, los filósofos, a escribir libros sobre nuestras investigaciones y reflexiones sobre la naturaleza humana. ASí podrás encontrar a Marx o a Freud o a Foucault o a Illich o a Hugo de San Victor, o al mismísimo Aristóteles y su ética. Y si quieres saber qué es lo humano, pues los leerás y luego reflexionarás sobre ello.

Y esa obra es importante, porque de saber qué es lo humano depende saber si la democracia es buena o es un disparate, si debemos ir a Chiapas a luchar por los zapatistas, si el socialismo es lo mejor del mundo, si hay hombre destinados a servir a otros, si hay una raza superior que deba gobernarnos... si las escuelas deben desaparecer o si Benito Juárez es o no prócer de la patria.


Eso hacemos, entre otras muchas cosas, los filósofos. Y luego, pues las enseñamos en la escuela.

Una esponjitta didáctica

 
At 12:57 p. m., Blogger Sirena de pie said...

Yo no me voy a poner a hablar de lo que no sé... por ejemplo, de pedagogía o filosofía... me declaro bastante ignorante... pero en lugar de preguntarme cuál es el campo de trabajo de los filósofos me gusta preguntarme ¿qué putas sería la vida si no hubieran existido y si no existieran? ¡los filósofos no deberían trabajar como concebimos el trabajo! La sociedad (buajajaja ¿qué es eso? ¿ven?) debería pagarle a los filósofos porque son necesarios ¿cómo decirlo? A ver... es como con los investigadores... No se supone que una universidad financie una investigación "x", se supone que debe financiar la investigación y es el investigador quien debe definir qué es lo que necesita saber y cómo debe hacerlo. En fin, que de esto yo no sé pero sin filósofos (brillantes, obvio, porque brutos hay en todas partes) no se puede vivir.

 
At 1:36 p. m., Blogger Trompetista de Falopio said...

Jíjoles manos, ora sí que se pusieron heavy. Qué bueno, me gustan las polémicas inteligentes; pero pero pero ¡mi respuesta tendrá que ser casi como un post! En fin, en cuanto tenga el tiempo, me desato.

 
At 3:32 p. m., Blogger El Pardo said...

Cabezón: la reducción al absurdo no funciona, porque la trompetista está hablando de la educación media superior, para la que no contratan profesores normalistas ni profesores de educación pre-escolar - Revoltillo de contextos, revoltillo de ideas. Y en esa ironía de lo "tan poético" también te delatas, porque transcribí una parrafada de Fray Luis de León, en la que tan sólo sustituí aulas por educación curricular. Pero parece que ni de los lugares comunes de la literatura española estás al tanto.

Lo de "caer de la cuenta" es un error tan obviamente mecánico que habla más mal de quien lo censura como error grave que de quien lo comete.

Bandala: No pretendo originalidad. Yo sólo soy un profesor maleta. Por lo demás, en la feria me fue muy bien, luego...cada quien habla como quiere, la feria es lo que menos importa.

Esponjita: Quizá haya obtenido después la nacionalidad gringa, pero Iván Illich era austriaco.

 
At 6:47 p. m., Anonymous el cuero cabezudo said...

Por el contrario; creo que funciona admirablemente, profesor:

La verdad es que la mayoría de quienes se dedican a dar clases es que no la hicieron en su profesión.

La verdad es que la mayoría de los maestros de histaria de nuestras malogradas secundarias y preparatorias creen que don Bomberito Juárez fue ejemplo de virtudes cívicas y dechado de patriotismo. Casi no hay maestro de nivel básico, medio y superior (subrayado mío), de la materia que sea...

Muy sabio aquel dicho relativo a la universidad en que Fray Luis enseñaba:

Lo que Natura non da, Salamanca non presta...

Esponjita: ¿Sabías que Carlos Fuentes es... panameño? ¿Que Julio Cortázar era... belga? ¡Lástima que desconozcas los lugares comunes de la literatura universal! (Saludos)

 
At 7:12 p. m., Blogger Trompetista de Falopio said...

Ash, ya déjense de malas ondas, chamacos éstos.

 
At 4:59 p. m., Blogger Esponjita said...

Ok, ok, admito mi error. No sabía que Illich era austriaco. Yo me quedé en que era de nacionalidad gringa y que, de hecho, murió en Cuernavaca Morelos, donde actualmente vive su viuda dirigiendo su fundación.
De todos modos a mi me sigue oliendo muy de raíces protestantes.

Por otro lado, querido Pardo, ¿Qué pasó con mis clases de ruso? Yo sigo sólo pudiendo decir dobriyi dien, y algo me dice que lo digo mal.

Saludos al Cabezudo, al Pardo y a la dulce Livi que hace de su Blog un lindo lugar para el rollo rolloso.

 
At 10:13 p. m., Blogger El Pardo said...

Toy de acuerdo. Yo por mí, dejo ya las malas ondas. La choco con el Cabezudo, y todos cuates y no pasa nada.

Esponjita: añade al dobriy diin (así sonaría mejor que dobriyi dien, aunque mi acento es completamente chilango, de hecho mi Taneshka me dice Zayka - tartamudo en español, por lo mal que pronuncio), el privet y el da svidania. Ya después algunas cosas más.

 
At 12:53 p. m., Blogger Trompetista de Falopio said...

EL PARDO: no haré caso de las sutilezas en torno a nacionalidades y métodos aristotélicos. Creo que lo importante está en otro lado. Coincido con lo que dices en cuanto al caracter miserable (general) de la educación escolarizada, tanto en el nivel básico,como en el medio y medio superior. El problema no es sólo que hay muchos profesores que dan clase sin móvil vocacional, o que asumen y enseñan los discursos oficiales (qué mejor muestra de esto que las clases de civismo). Los programas mismos son cuestionables, pienso por ejemplo en un temario de Ética, en que se incluye el estudio de Marx como parte de una unidad de teorías morales; o unidades sobre la familia y la importancia de la convivencia ¡toing!
Y sí, cada uno habla como le va en la feria; por eso, creo que hubiera podido prescindir de buena parte de mis lecciones de primaria y secundaria; sin embargo, en mi formación fueron determinantes muchas lecciones del CCH y la Facultad; hay dudas, libros, posturas a las que llegué mediante algunos profesores, y a las que muy probablemente no hubiera llegado en un sistema abierto, o en un proceso autodidáctico. Me gustaría saber cómo encajas a la UNAM en tu crítica al sistema escolarizado, es decir, si es también un blanco o una de las excepciones, en que el sistema escolarizado cobra sentido. En otros menesteres: ¿das clases de ruso? ¡Yo también quiero! ¿Dónde me apunto?

 
At 1:14 p. m., Blogger Trompetista de Falopio said...

ESPONJITA: ché, pero qué hermoso lo que has escrito sobre la labor del filósofo. ¡Os pido que lo pongáis en vuestro blog! Eso y: feliz titulación, clap clap clap wuoooo.
HITLERCITO: pues no sé si soy buena, pero me gusta así bien rete harto. Me pongo contenta cuando viene Hitlercito.
ANDRÓMEDA: jajajajajajajajajaja, no güey, tú fuiste de las pocas personas que me dijeron que está bueno dar clase; me preguntaste "¿no te da gusto tener el poder de controlar mentes adolescentes? muajajaja." Pero sí te quiero awww.
BANDALA: bueno, pero ¿no crees que muchos profesores no lo son por vocación? Yo creo que sí. Abrazos.
KAROLO: sí, ya sabes que yo estuve mucho tiempo en escuela católica, pero lo mejor que he recibido ha sido en la pública; aunque bueno, hay de escuelas públicas a escuelas públicas, porque ya sabes, en muchas (no diré nombres) más que educar, ofrecen un adiestramiento técnico.
CUERO CABEZUDO: me gustó mucho su primer comentario. En los otros lo noto empunketado ¡no se empunkete! Abrazous.
MAGDALENA: simón ¿te acuerdas que la maestra Norma nos echó a perder la vida en tercero de primaria? Jajajaja, bueno no tanto así, pero casi. Ese año tuvimos como cinco maestras distintas.
ANÓNIMO: y bueno, después de leer el comentario de Esponjita me he quedado muda. Ái tiene la mejor respuesta que podría recibir.
SIRENA DE PIE: me molesta cuando alguien dice que la filosofía no es necesaria porque no es útil (cosa que suelo escuchar.) No pienso que los filósofos hagamos cosas de "utilidad," pero lo mesmo que su mercé, también creo que es necesario hacer muchas preguntas de la Filosofía: sobre la libertad, sobre el conocimiento, sobre lo que es, etc. Salut.

 
At 4:05 p. m., Blogger Maria Luna said...

Yo también soy maestra de prepa. Elegí mi carrera para poder serlo, y es algo que la gente siempre me ha criticado, pero a mí me parece que es uno de los pocos trabajos en los cuales puedes generar un cambio real y verlo materializado en poco tiempo. Un cambio gradual vaya, aunque sea chiquito. Para mí, el hecho de que un alumno me diga que acaba de descubrir que puede, que sabe cómo y que le gusta (ya sea escribir, leer, investigar, yo qué sé) es valioso y motivante. Y eso ocurre casi todos los días. La ventaja de ser profe es que no caes en la rutina y siempre tiene algo concreto y cercano por lo cual luchar.

 

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