II. ANÁLISIS DEL CASO
3. La angustia, el miedo aparentemente irracional, el deseo de estar solo y la incapacidad de verbalizar sus sentimientos, seguramente también pueden ser explicados desde la psicología infantil.
La sensación física de mi tía (que alguien le toca la espalda) puede explicarse con base en la sugestión, es decir: el niño percibe o cree percibir algo, entonces a ella le ocurre lo mismo.
La sensación del sanador tampoco es criterio de la existencia de algo externo y maligno. Sin embargo, el movimiento de los péndulos donde no hay algo visible, es más difícil de explicar. Por supuesto, me dirán que el señor los movía, pero yo les preguntaría: ¿para qué? No necesita valerse de trucos, pues mi familia lo visita a menudo. Si hubiese querido obtener más dinero, habría sugerido que volvieran, en cambio les dijo que buscaran a alguien más, dado que él no podía ayudarlos. Una posibilidad es que, dentro del consultorio, haya algún material productor de campos electromagnéticos, material que activa los péndulos.
4 y 5. Si un niño de 6 años, de súbito, se rehúsa a comer, pide estar totalmente solo y lo único que quiere es dormir, podríamos pensar que se trata de un caso de depresión. Sin embargo, la pérdida total de energía y tono muscular no es un síntoma. Y, lo más interesante: la depresión no desaparece por arte de magia, en dos días, sin un tratamiento psicológico. Por otra parte ¿cómo explicamos que los síntomas hayan desaparecido el mismo día que la curandera predijo? Si se tratara de un adulto, podríamos decir que fue un placebo; pero me parece muy difícil sostener lo mismo en el caso de un niño que desconoce los temas referentes a la brujería, y que fue incapaz de reconocer y verbalizar aquello que estaba sintiendo o que le estaba ocurriendo. Es, en esta parte del análisis, donde pido la colaboración de ustedes, con el fin de encontrar posibles respuestas.
Para finalizar, como en casi todos los casos paranormales, hay que decir que no tenemos pruebas concluyentes acerca de la existencia de algo externo, pero tampoco resultan suficientes las explicaciones que apelan a la razón. Ahora bien, si concedemos que estos fenómenos son posibles, habría que preguntarnos: ¿Qué serían estas fuerzas invisibles, usadas para afectar a otras personas: energía o entidades con voluntad? ¿El hecho de que sean invisibles quiere decir que son inmateriales?¿Si son inmateriales son espirituales? ¿O bien, si afectan la materia (cuerpo)podemos inferir que en algún sentido también son materiales?
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