Verán, a veces las personas me dicen qué hacer. No es tiempo de que entres a tal cosa, termina la tesis antes de buscar un cuarto trabajo, no hagas caso a tu instructor y ponte otra pomada para tu (escultural y bien formado) bíceps, no cargues los debrayes ajenos, cierra el refrigerador, aprende a escuchar. Si yo fuera una persona tolerante, tendría oídos para esta clase de palabras; podría pensar que son dichas con una intención consejera y no imperativa, que tales personas desean lo mejor para mí. Sin embargo, como una adolescente, suelo creer que toda intervención es un intento de normarme la vida, una afrenta a mi libertad; entonces brinco cual gallito y digo: yo entro a donde decido y cuando lo decido, tengo veinte trabajos si quiero, me pongo la pomada que se me da la gana en mi (escultural y bien formado) bíceps, cargo los debrayes ajenos que se me antojan, no cierro el refrigerador y ahorita mismo me arranco las orejas para no escuchar. Sólo me falta romper mis pantalones, hacerme un corte de cabello estilo mohicano.
Síndromes: enanez y egomanía; pero que quede claro: eso sólo me lo puedo decir yo.

Etiquetas: I don't want to grow up, no fastidien.