DE LA BANDA Y LOS PREJUICIOS FUFURUFU
Otra ocasión, en la cafetería de Filos, dije que planeo tener hijos; santo Chopenjauer crucificado, mi interlocutor gritoneó: “para qué estás estudiando Filosofía, si a final de cuentas jugarás un rol tradicional y traerás más infelicidad al mundo.” Ay perdón, se me olvidó que si una estudia Filosofía tiene la obligación de convertirse en Edna Krabappel. Y hace unos meses, cuando comenté que salí con un cristiano, dos cuates pusieron cara de angustiada sorpresa, como si les hubiese dicho que salí con el Chapo Guzmán.
X- Yo no puedo entregarme así a estos contextos.
Q- Yo tampoco
Yo- ¿Hay algo a lo que puedan entregarse sin resistencia?
X- A mi resistencia
Q y yo - Uoooooh.
La monogamia, las compras en grandes centros comerciales, el futbol, las ideas cristianas, las rolas tontas, las películas de súper héroes; todo esto es despreciado por la banda. No estoy diciendo “viva la pluralidad, hagamos un abrazo grupal con los del opus dei.” Sé que a todas esas prácticas subyacen ideologías criticables,* sin embargo las desaprobaciones por parte de la banda, más que en la crítica suelen basarse en la equiparación de todo lo convencional con lo frívolo, o en discursos panfletarios sobre el neoliberalismo rapaz, si la banda es más deizquierda. Sin embargo, hay gente “convencional” que desea hacer cosas fecundas en sus contextos inmediatos y las hace; eso me parece mucho más valioso que el puro blablableo quesque de humanidades.
* Como si alguno estuviera a salvo de estas ideologías.Etiquetas: Facultad de Filosofía y Letras, gremios, la banda, marketin', me clavo en la textura, modas



