LA TROMPETISTA DE FALOPIO



sábado, julio 05, 2008

DE LA BANDA Y LOS PREJUICIOS FUFURUFU

Si uno quiere conocer prejuicios hay que juntarse con gente de humanidades, a quien llamaremos “la banda.” La banda pone más atención en la apariencia que quien luce fashion; alguna vez escuché los siguientes comentarios: “hum, traes mucho color rosa encima” o “iugh tienes un vestido con… demasiadas flores;” por supuesto, estas frases fueron acompañadas por una cara de asco. Sépanlo, la banda debe a) lucir oscura para mostrar su decadencia b) equilibrar lo rosa o florifundio con un piercing c) despreciar el mercado hasta el punto de vestirse con costales.
Otra ocasión, en la cafetería de Filos, dije que planeo tener hijos; santo Chopenjauer crucificado, mi interlocutor gritoneó: “para qué estás estudiando Filosofía, si a final de cuentas jugarás un rol tradicional y traerás más infelicidad al mundo.” Ay perdón, se me olvidó que si una estudia Filosofía tiene la obligación de convertirse en Edna Krabappel. Y hace unos meses, cuando comenté que salí con un cristiano, dos cuates pusieron cara de angustiada sorpresa, como si les hubiese dicho que salí con el Chapo Guzmán.
De cualquier manera, yo también tengo montones de prejuicios. El otro día por ejemplo, varios bailaban en una fiesta; en cambio, tres estábamos en el guara guara filosofoide.
X- Yo no puedo entregarme así a estos contextos.
Q- Yo tampoco
Yo- ¿Hay algo a lo que puedan entregarse sin resistencia?
X- A mi resistencia
Q y yo - Uoooooh.
La monogamia, las compras en grandes centros comerciales, el futbol, las ideas cristianas, las rolas tontas, las películas de súper héroes; todo esto es despreciado por la banda. No estoy diciendo “viva la pluralidad, hagamos un abrazo grupal con los del opus dei.” Sé que a todas esas prácticas subyacen ideologías criticables,* sin embargo las desaprobaciones por parte de la banda, más que en la crítica suelen basarse en la equiparación de todo lo convencional con lo frívolo, o en discursos panfletarios sobre el neoliberalismo rapaz, si la banda es más deizquierda. Sin embargo, hay gente “convencional” que desea hacer cosas fecundas en sus contextos inmediatos y las hace; eso me parece mucho más valioso que el puro blablableo quesque de humanidades.
* Como si alguno estuviera a salvo de estas ideologías.

Etiquetas: , , , , ,

sábado, marzo 15, 2008

ATAQUE Y DEFENSA DE LOS EMOS

Lo de hoy es ser emo o golpear emos. Esa tribu urbana me cae mal, en parte porque es una malograda mezcla: su apariencia es medio punk, medio gótica y medio fresa. Los emos sufren porque están solos, porque nadie los quiere ni los comprende. Seamos francos: aveces todos nos sentimos solos e incomprendidos, pero no todos nos causamos heridas, ni amenazamos con suicidarnos, como quien dice: no hacemos tanta payasada; esto es lo que más me choca del emo ¿se dan cuenta? Ni siquiera consigue ser patético.
Uno suele pasar de largo cuando le desagrada alguien. Sin embargo, en nuestro país (y en otros), algunas tribus urbanas han atacado físicamente a los emos; esta clase de agresiones revela odio más que desagrado. En parte, el odio a los chicos emo se debe a su apariencia afeminada; también su sensiblería es relacionada con lo femenino; todo esto despierta el fervor homofóbico. Otra causa del odio es su carácter poseur. Sin embargo, la pose es típica de todas las tribus urbanas; pues en cada una, la mitad de los integrantes conoce el origen y la ideología de su tribu, mientras que la otra mitad está ahí porque le parece chic. Por otra parte, tanto los darks como los punketos, neojipis, emos y skatos tienen la necesidad de gritar que son malotes, o que tienen ideas pseudo revolucionarias, o que están en contacto con sus emociones: “mamá mamá mírame mira cómo te desobedezco, ¡mira! me puse una cazuela en la cabeza.” Esta actitud es simpática en la infancia, pero ridícula en la adolescencia y adultez.
Golpear un emo es un acto bárbaro, propio de un skinnhead. Los emos son chocantes, pero tienen el derecho a serlo, del mismo modo que el darketo tiene derecho a la amargura, el neojipi a la inconsecuencia y el punketo a creer en la utopía anarquista (que en el fondo es bien jipi). Podemos ser críticos e incluso mordaces con las ideologías de las tribus urbanas, pero no hay razón para agredir a sus integrantes.
Los dejo con un video que Bandala me corrió, mismo que me hizo reír a montones.

Etiquetas: , , , , ,